'Que Ningún Niño se Quede Atrás' en Pensilvania

La NCLB tiene como meta que para el ano 2013-14 todos los estudiantes de escuela publica obtengan puntuaciones de nivel 'competente' o 'avanzado' en los examenes estatales de lectura y matematicas.
La Ley Que Ningún Niño se Quede Atrás (No Child Left Behind, NCLB), aprobada en el 2002, le dio al gobierno federal un papel nuevo y mucho más importante en la educación de Kinder a 12mo, porque en la misma se estableció la meta de que las escuelas públicas tuvieran aún más responsabilidad por el logro de los estudiantes. Para que los estados reciban fondos federales para educación, el gobierno requiere que les den exámenes de lectura, matemáticas y ciencias a los estudiantes de las escuelas públicas (incluidas las escuelas chárter), y también que introduzcan un sistema de contabilidad que les exija a las escuelas mejorar en esos exámenes.
Bajo la Ley NCLB, no cumplir con las puntuaciones objetivo en los exámenes de lectura y matemáticas puede resultar en graves consecuencias para la escuela y el distrito, y también en nuevas opciones para las familias. La NCLB también hace que las escuelas tengan que dar cuenta por el porcentaje de estudiantes que toman el examen, y por cuáles estudiantes lo toman en cada escuela.
Cada año, los estados y distritos tienen que emitir ‘reportes de notas’ con los datos estatales y de cada una de las escuelas, distritos y escuelas chárter. De acuerdo a la NCLB, las escuelas también tienen que notificar a los padres sobre su derecho a pedir las cualificaciones de los maestros de sus hijos. Los padres también tienen derecho a saber si sus hijos han sido instruidos por cuatro o más semanas consecutivas por un maestro que no cumple con los criterios del estado para ser ‘altamente cualificado’.
Cómo se mide el “progreso anual adecuado”
La NCLB tiene como meta que para el año 2013-14 todos los estudiantes de escuela pública obtengan puntuaciones de nivel ‘competente’ o ‘avanzado’ en los exámenes estatales de lectura y matemáticas. Esta ley asigna la responsabilidad de cumplir con esta meta a las escuelas y distritos. El progreso anual adecuado, o AYP (adequate yearly progress), es el nivel mínimo de desempeño que tienen que lograr los estados, distritos escolares y escuelas cada año en las siguientes áreas:
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el porcentaje de estudiantes que cumplen con las metas de puntuación en los exámenes (explicado a continuación)
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el porcentaje de estudiantes que tomó los exámenes (“participación en el examen”), que tiene que ser 95% o más
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el porcentaje de estudiantes que se gradúa de escuela superior (en Pensilvania, la meta es 80% o mejor)
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otra medida adicional de desempeño escolar – seleccionada por el estado – para las escuelas elementales e intermedias (en Pensilvania, las escuelas tienen que tener asistencia de 90% o mostrar mejoría).







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