November 25 — 12:00 am, 2004

Derechos prometidos por la NCLB a menudo no se cumplen

'El mensaje no se está transmitiendo'

derechos Photo: Harvey Finkle

La ley “Que ningún niño se quede atrás” (conocida como NCLB) le garantiza a los padres varios derechos nuevos diseñados para mejorar las oportunidades educativas de sus hijos. Sin embargo, los defensores locales de la participación de padres reportan que muy pocos padres están ejerciendo estos derechos.

Entre los factores citados en la explicación del porqué muchos padres no toman ventajas de sus derechos bajo la ley federal sobre educación están la inaccesibilidad de la información, poca comunicación y las exigencias de la vida cotidiana.

Pero los defensores también señalan otro factor: si más padres ejercieran sus opciones, tales como tutoría gratis o transferir a su hijo a una escuela mejor, la demanda de estos servicios abrumaría rápidamente el sistema.

“Yo creo que el mensaje no se está transmitiendo”, dijo Patricia Raymond, madre y presidente del Philadelphia Home and School Council (Concilio de Hogares y Escuelas de Filadelfia). “Si yo me pudiera sentar y hablar con cada padre individualmente, el sistema se inundaría con solicitudes”.

Un componente de la ley que se conoce aún menos que las opciones de escuela y tutoría es un conjunto de estipulaciones que requieren la participación de los padres en la planificación y reestructuración de aquellas escuelas que tienen una deficiencia persistente en el desempeño.

Germaine Edwards, del Laboratory for Student Success (Laboratorio para el éxito de los estudiantes) de la Universidad de Temple observa que aunque muchos padres entienden la ley NCLB y los derechos que le otorgan, muchos “tienen un conocimiento general de que está ahí, pero en realidad no han recibido la información para poder
ponerla en práctica”.

Stephanie D. Robinson, directora del Pennsylvania Parent Information & Resource Center (Centro de Información y Recursos para los Padres de Pensilvania, PA PIRC), añade, “Cuando le pregunto a los padres sobre esto, no creen que tienen opciones. No creen que existan opciones de escuela. En cuanto a la tutoría gratis, no saben qué hay que hacer para conseguirla”.

“Sabemos que mucha de la información no se le explica a los padres en términos que ellos pueden entender”, continúa Robinson. “No es suficiente con sólo diseminar información. Los padres necesitan saber cómo usar la información. . . . No es justo comenzar a hablar del ‘AYP’ sin explicar lo que es”.

Las organizaciones comunitarias y que abogan por la participación de padres, como el Laboratory for Student Success (Laboratorio para el éxito de los estudiantes) de la Universidad de Temple, que está apoyando la implantación de nuevos centros de ayuda a los padres (conocidos como Parent Help Desk) en muchas escuelas, dice que ellos están trabajando con el Distrito para informar y darle poder a los padres.

Todas las partes están de acuerdo en que la participación de los padres es una meta muy positiva. Pero las limitaciones en los fondos hacen que la participación en el programa de selección de escuelas y en el de tutoría – que se conocen bajo la NCLB como “servicios suplementarios de educación” o SES – sean metas problemáticas.

“En realidad, si todos los padres se presentaran a pedir servicios SES de un proveedor externo, probablemente llevaría al Distrito a la bancarrota porque hay demasiados niños elegibles”, dijo Raymond. Reiterando una crítica común de la ley, ella añade, “Aunque sabemos que la ley NCLB es una ley fenomenal… en verdad necesita más fondos”.

El Distrito, en su propia carta enviada con formularios de solicitud para los SES, advierte, “El Distrito Escolar anticipa que no tendrá suficientes fondos para servirle a todos los estudiantes elegibles para los servicios SES, y el Distrito Escolar se reserva el derecho, si es que no hay fondos suficientes, de establecer prioridades, tales como límites de puntuación en base al examen TerraNova, para poder determinar cuáles estudiantes elegibles podrán recibir estos servicios”.

Bajo la ley, los distritos tienen que darle opciones de escuela y tutoría a los estudiantes en escuelas que no están cumpliendo con ciertos estándares de desempeño (vea "No Child Left Behind and AYP in Pennsylvania" para más detalles). La NCLB clasifica las escuelas deficientes de acuerdo al número de años en que no hayan logrado un progreso anual adecuado (AYP) en los exámenes.

Los estudiantes que estén en escuelas denominadas como en necesidad de mejorar, de acción correctiva o de reestructuración, pueden solicitar (si cumplen con los criterios del Distrito) un traslado a una de varias escuelas identificadas por el Distrito que estén cumpliendo con el AYP. Se les dará prioridad a los estudiantes de bajo rendimiento y escasos recursos económicos. El Distrito proporcionará la transportación a la nueva escuela.

En escuelas que no hayan logrado el AYP por tres o más años consecutivos, y si lo piden los padres, el Distrito tiene que pagar por tutoría suplementaria de parte de un proveedor aprobado si el estudiante cumple con los criterios de ingresos.

Las opciones de escuela también se le tienen que ofrecer a los estudiantes en escuelas identificadas como “persistentemente peligrosas”.

Desde que la ley se aprobó por primera vez, pocos padres han ejercido la opción de poder escoger otra escuela según lo estipula la NCLB. De acuerdo al Distrito Escolar, a los niños de 160 escuelas – que representan décimas de miles de estudiantes – se les notificó que eran elegibles en el 2004 para transferirse de una escuela de baja puntuación a otra escuela que está cumpliendo con sus objetivos de desempeño. Sin embargo, sólo 646 niños solicitaron transferirse a una de las escuelas ofrecidas como opción este año. De esos, 232 solicitudes fueron elegibles, de acuerdo al Distrito. Solamente 135 completaron el proceso y aceptaron transferirse a la nueva escuela.

Además de otorgarle a los padres estas opciones, la ley federal requiere que los distritos escolares le proporcionen información completa y específica a los padres sobre el desempeño de su escuela y les digan si son elegibles para seleccionar otra escuela y servicios suplementarios de educación. Si una escuela se identifica como en necesidad de mejorar, de acción correctiva, o de reestructuración la ley también requiere que a los padres se les notifique sobre lo que se está haciendo para mejorar la escuela y sobre cómo los padres pueden participar.

A este fin, los funcionarios dicen que el Distrito Escolar de Filadelfia le envía por correo a los padres una carta en la primavera para notificarles sobre el AYP de la escuela de sus hijos. La ley también requiere que el Distrito publique y distribuya una “tarjeta de notas” NCLB para cada escuela.

Las solicitudes para recibir servicios suplementarios de educación se envían primero a la casa con los estudiantes, y luego se envía una tarjeta postal de notificación, de acuerdo al portavoz del Distrito Joseph Lyons.

Lyons señaló un número de esfuerzos del Distrito para comunicarle las opciones a los padres, entre ellos 40 reuniones con padres realizadas durante el periodo de solicitud para discutir las opciones de selección de escuelas.

Germaine Edwards insiste en que el contacto personal con los padres, como por ejemplo en talleres auspiciados por organizaciones defensoras de los padres, es una manera ideal para que los padres aprendan sobre sus derechos y sobre los servicios disponibles y para que les contesten sus preguntas.

Aunque muchos dicen que los padres están ahora recibiendo más información sobre las escuelas que nunca antes, Raymond cree que probablemente se necesitan nuevas estrategias para lograr que los padres se interesen. “La realidad es que todavía tenemos padres que dirán, ‘yo nunca había oído sobre la ley “Que ningún niño se quede atrás’”, dice ella.

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